
Pues ya llegamos, ya estamos aquí en los Monterreyes…
Hola mi monterreyeno, mi Nicolaíto , mi huerquillo precioso, ya estamos aquí mi padre, gracias a Dios y yo… reviví, de verdad, sabía que me iba a sentir bien, pero no tanto; que falta me hacía volver a tratar con gente… gente, con gente bonita, abierta, sincera, chambeadota, honesta, directa, solidaria, con sentido del humor, alegre, a toda madre pues; la verdad es que en Coatepec, me estaba ahogando, me estaba haciendo viejo a lo pendejo, estaba vegetando y que bueno que reaccioné y me los traje para acá, estoy muy contento y tú, mamá, moro y la zucka también; nos hacía falta cambiar de “aigres” , de clima, de ambiente, de planes, objetivos e ilusiones, ahora todo parece distinto, vuelvo a ser yo, me sentía perdido y entre las casas, desmotivado, apendejado, muerto en vida.
Acá todo va a ser distinto, las opciones, de trabajo, descanso, diversión, cultura, deportes, progreso y desarrollo se multiplican y eso me entusiasma porque se que tendrás un desarrollo más integral y adecuado, además de que podrás asistir a una escuela adecuada a tus Aspicaracteristicas y bueno, por si fuera poco; ahora tendremos la oportunidad de reintegrarnos a la iglesia y de ir de vez en cuando a Monclova a ver a tu padrino clemente y a tu abuelo Castaldi, y eso, todo eso; créeme que no es poco para mi, me siento feliz y le agradezco a nuestro Dios por todas estas bendiciones.
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