Pues a fuerza de ser congruentes con nuestra nueva situación y para cerrar etapas adecuadamente mami y yo decidimos cambiarte de colegio a uno pequeño aquí mismo en nuestro barrio, si más modesto, pero más acorde también a nuestra situación económica y así está bien.
Y tal vez porque fuimos capaces de ceder a nuestra aferrada postura de mantenerte en un colegio muy bueno pero poco accesible a nuestra economía, se soltó la bendición; inmediatamente empezó el trabajito y parece que terminaremos el año menos apurados de lo que temíamos, en fin; Dios dirá e irá acomodando situaciones. Así que a disfrutar de nuestra casa chiquita, colegio chiquito, consultorio chiquito y eso sí; salón de terapia grandote gracias a Mere y esperemos que se llene... Amén
No hay comentarios:
Publicar un comentario